Moringa y Diabetes Tipo 2: ¿Una Alternativa Prometedora o Solo un Mito?
La Diabetes mellitus , se define como un síndrome heterogéneo de causas múltiples, caracterizado por hiperglucemia crónica, con alteraciones en el metabolismo de los carbohidratos, grasas y proteínas, lo cual se debe a defectos en la secreción, acción de la insulina o de ambas inclusive. Esta enfermedad, sin tratamiento, progresa hacia complicaciones agudas y crónicas, por lo que aumenta la morbilidad y mortalidad de aquellos que la padecen. El surgimiento de nuevas terapias, ayuda a mejorar la calidad de vida de los pacientes y su conocimiento brinda al médico múltiples alternativas en el manejo de la DM.Sin embargo, la búsqueda de nuevos fármacos o de productos naturales que mejoren la calidad de la atención y los resultados en el tratamiento continúan. Uno de los productos naturales propuestos para el tratamiento de la DM, es la Moringa oleifera, Lamark (Moringa oleifera Lam), la cual también se conoce como Moringa oleifera o simplemente Moringa. Esta planta tiene una importante cantidad de seudónimos, por sus variados usos
El empleo de las hojas de Moringa oleifera, como posible fuente funcional de alimentos y en el tratamiento de la DM ofrece una perspectiva prometedora para su uso. Poder establecer si realmente este producto natural representa o no, una opción terapéutica para el adecuado tratamiento de las personas con DM de nuestra población, puede ser un tema de investigación para los médicos de los tres niveles de atención
Moringa oleifera ha sido objeto de investigación por sus posibles beneficios en el manejo de la diabetes tipo 2, aunque la mayoría de la evidencia proviene de estudios preclínicos y en modelos animales. Los extractos de hojas y semillas de Moringa oleifera han mostrado efectos antidiabéticos potenciales, principalmente a través de la reducción del estrés oxidativo y la inflamación, que son complicaciones comunes en la progresión de la diabetes.
En modelos animales, los extractos de Moringa han demostrado mejorar la tolerancia a la glucosa, aumentar la sensibilidad a la insulina y reducir la gluconeogénesis hepática, lo que sugiere un potencial para mejorar el control glucémico. Además, se ha observado que los extractos de Moringa pueden inhibir la actividad de enzimas como la α-amilasa y la α-glucosidasa, lo que podría contribuir a la reducción de la absorción de glucosa en el intestino.
En estudios limitados en humanos, se ha reportado que el consumo de polvo de hojas de Moringa puede mejorar la glucosa postprandial en personas con prediabetes o diabetes, aunque estos estudios son escasos y se necesita más investigación para confirmar estos efectos en poblaciones más amplias.
Es importante destacar que, aunque los resultados preclínicos son prometedores, la evidencia clínica en humanos es limitada y no suficiente para recomendar Moringa oleifera como tratamiento estándar para la diabetes tipo 2. Se requieren estudios clínicos más amplios y bien diseñados para evaluar su eficacia y seguridad en humanos.
Existen algunas preocupaciones acerca del uso de Moringa oleifera que habitualmente aparecen reflejadas en documentos para pacientes, producto de la experiencia de su uso en la medicina tradicional a lo largo del tiempo y que no vemos en artículos para uso de los profesionales, a pesar de lo cual es importante conocer, que, si se ingiere en exceso o en ayunas, se puede presentar “acidez” gástrica ligera y por su alto contenido en fibra dietética puede facilitar la producción de diarreas. Asimismo, se debe usar con cuidado en pacientes con DM tratados con hipoglucemiantes y en las personas no diabéticas que padecen de hipoglucemia, así como, por parte de personas que toman medicamentos con efecto anticoagulante (warfarina, plavix, aspirina y otros)
Fuentes: Revista Cubana de Endocrinología. 2021/ Journal of Medicinal Food. 2017