Las «Guías ESC 2024 para el manejo de la presión arterial elevada y la hipertensión» proporcionan actualizaciones y nuevas directrices de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) para el manejo de la presión arterial elevada y la hipertensión. A continuación, se presenta un resumen de las principales actualizaciones y cambios en comparación con las guías anteriores:

  1. Cambio de título y alcance:

El título se ha actualizado de «Guías sobre el manejo de la hipertensión arterial» a «Guías sobre el manejo de la presión arterial elevada y la hipertensión». Este cambio refleja un enfoque que reconoce que el riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV) es continuo a lo largo de los niveles de presión arterial, y no solo binario (hipertensión vs. normotensión).

  1. Nuevas categorías de presión arterial:

Introducción de una nueva categoría, «Presión Arterial Elevada», definida como presión arterial sistólica de 120–139 mmHg o presión arterial diastólica de 70–89 mmHg. Esta categoría ayuda a identificar a las personas en riesgo que no cumplen con los umbrales tradicionales de hipertensión.

  1. Revisión de los objetivos de presión arterial:

Nueva recomendación de establecer un objetivo de presión arterial sistólica de 120–129 mmHg para adultos que reciben medicamentos para bajar la presión arterial, siempre que sea bien tolerado. Se enfatiza el uso de mediciones de presión arterial fuera de la consulta para confirmar este objetivo. Se pueden considerar objetivos más flexibles para los adultos mayores, aquellos con fragilidad o aquellos con hipotensión ortostática.

  1. Enfoque en resultados cardiovasculares:

Las guías enfatizan la evidencia relacionada con los resultados cardiovasculares fatales y no fatales, en lugar de centrarse únicamente en la reducción de la presión arterial. Este cambio busca mejorar la atención centrada en el paciente al considerar el impacto general en la salud y no solo el control de la presión arterial.

  1. Enfoque basado en el riesgo:

Se recomienda un nuevo enfoque basado en el riesgo para el manejo de la presión arterial elevada, enfatizando la importancia de identificar a las personas con mayor riesgo de ECV, incluidas aquellas con afecciones como enfermedad renal crónica (ERC), ECV establecida o diabetes.

  1. Consideraciones de sexo y género:

Las guías integran consideraciones de sexo y género en todo el documento en lugar de en una sección separada. Este enfoque busca proporcionar recomendaciones más personalizadas basadas en factores biológicos y socioculturales.

  1. Recomendaciones para grupos de pacientes específicos:

Las guías ofrecen recomendaciones adaptadas para diferentes grupos de pacientes, incluidos los adultos jóvenes, las mujeres embarazadas, los adultos mayores y aquellos con condiciones específicas como la ERC o la diabetes. Por ejemplo, se recomienda un cribado exhaustivo para hipertensión secundaria en adultos diagnosticados con hipertensión antes de los 40 años.

  1. Actualizaciones en la medición de la presión arterial:

Se recomienda el uso de dispositivos validados para la medición de la presión arterial y se enfatiza la importancia de las mediciones fuera de la consulta, como la monitorización ambulatoria de la presión arterial (MAPA) o la monitorización de la presión arterial en el hogar (MPAH), para detectar condiciones como la hipertensión de bata blanca y la hipertensión enmascarada.

  1. Intervenciones no farmacológicas:

Se hace un mayor énfasis en los cambios en el estilo de vida, como la reducción de la ingesta de sal, el aumento de la ingesta de potasio, y la promoción de la actividad física y las dietas saludables como la dieta mediterránea o DASH. Estas medidas se recomiendan para manejar la presión arterial elevada y reducir el riesgo de ECV.

  1. Actualizaciones en el tratamiento farmacológico:

Se introducen nuevas terapias con propiedades para reducir la presión arterial, aunque esperan evidencia de apoyo de ensayos de resultados cardiovasculares para su uso rutinario. Las guías también actualizan las recomendaciones sobre combinaciones de medicamentos y estrategias de titulación.

  1. Intervenciones basadas en dispositivos:

Las recomendaciones incluyen el uso de intervenciones basadas en dispositivos como la denervación renal basada en catéter, particularmente en pacientes con hipertensión resistente donde las terapias convencionales han fallado.

  1. Atención centrada en el paciente e implementación:

Las guías abogan por un enfoque más centrado en el paciente, incorporando las preferencias del paciente, la toma de decisiones compartida y consideraciones para la adherencia al tratamiento. También destacan la importancia de implementar las guías de manera efectiva para mejorar las tasas de control de la hipertensión.

  1. Monitorización y seguimiento:

Se recomienda un seguimiento regular para los pacientes en tratamiento para bajar la presión arterial, con al menos una revisión anual de la presión arterial y otros factores de riesgo cardiovascular una vez que la presión arterial esté estable.

  1. Enfoque en la fragilidad y edad avanzada:

Hay un enfoque significativo en el manejo de la presión arterial en pacientes mayores, incluidos aquellos con fragilidad. Las guías sugieren objetivos de presión arterial más cautelosos y consideran evaluaciones de fragilidad al decidir las estrategias de tratamiento.

  1. Énfasis en enfoques multidisciplinarios:

Las guías fomentan el manejo multidisciplinario de los pacientes con hipertensión, involucrando el cambio de tareas y la atención en equipo para mejorar el control de la presión arterial.

Fuente: website: cardioteca.com /European Heart Journal, Volume 45, Issue 38, 7 October 2024, Pages 3912–4018