Migraña: después de los criterios, los estudios complementarios
Panorama general
La cefalea crónica diaria es una enfermedad que impacta de forma directa a toda la población. Sin embargo, aunque la migraña crónica y la cefalea tipo tensión son las condiciones más frecuentes entre el público general, la hemicránea continua y la cefalea persisten como diagnósticos diferenciales según el enfoque terapéutico correcto.
Por otra parte, la migraña general afecta a por lo menos el 5% de los hombres y entre un 10-20% de las mujeres.
El diagnóstico
Para diagnosticar la migraña, se deben tener en cuenta diversos motivos. En primera instancia, la información que brinda el paciente se debe decodificar correctamente para entender su sintomatología. En segunda instancia, diferenciarlo con la cefalea de tensión es complejo debido a la similitud de síntomas. Por último, la expresión individual del ataque de migraña varia dependiendo el individuo que la posee. Por ello, es recomendable que la historia clínica se realice usando una entrevista semiestructurada que haga caso a los criterios de IHS.
Estudios complementarios
En la gran mayoría de casos, diagnosticar la migraña puede requerir una anamnesis dirigida junto a la exploración física común. Los estudios en pacientes con cefalea pueden verse incluidos en el diagnostico diferencial de la migraña, y son las siguientes:
Estudios de laboratorio: (Nivel I) Son indicados de forma específica en pacientes con cefalea mayores de 50 años con cefalea reciente para descartar arteritis de celular gigantes (Nivel II) y el estudio de hipercoagulabilidad: indicado para pacientes con cefalea segundaria a flebotrombosis intracraneal o en auras migrañosas prolongadas y atípicas (Nivel lll).
Radiología simple: Gracias a las nuevas técnicas de neuroimagen, las radiologías simples de cráneo se vuelven obsoletas. Las indicaciones serían la sospecha de mastoiditis, sinusitis y malformaciones óseas de charnela cráneo-cervical. Algunas consideraciones de similitud se pueden aplicar a la radiología simple cervical.
Teniendo sospecha de lesiones intracraneales es necesario realizar una radiología de tórax (Nivel III). Además, la tomografía computarizada de cráneo (TC) (Nivel II) es la elección clave en este tipo de sintomatologías.
Por otra parte, teniendo en cuenta síntomas de alarma como: cefalea de inicio explosivo, cefalea de evolución subaguda y de evolución progresiva que no responde al tratamiento, cefalea con síntomas focales diferentes al aura migrañosa, cefalea y fiebre no explicable por enfermedad sistémica, cefalea que incluye síntomas de hipertensión intracraneal; se acepta que la TC tenga otras indicaciones según la consulta del dolor de cabeza, por ejemplo, si la cefalea no es clasificable por la historia clínica y si los pacientes tienen dudas del diagnóstico o el tratamiento.