Colombia enfrenta un brote significativo de fiebre amarilla en este 2025. Hasta abril, se han confirmado 79 casos y 36 muertes, lo que llevó al Ministerio de Salud a declarar una emergencia sanitaria nacional. Con más de 100 municipios en alerta, el médico general juega un rol crucial en la detección, prevención y manejo de esta enfermedad viral.

Departamentos y municipios en riesgo en la región Caribe

Según el Ministerio de Salud, los siguientes municipios en la región Caribe han sido identificados como zonas de riesgo para la fiebre amarilla:​

Estas áreas presentan condiciones ecológicas y climáticas que favorecen la presencia del mosquito vector y, por ende, la transmisión del virus. ​Ministerio de Salud

Factores que aumentan el riesgo en la región Caribe

  1. Clima cálido y húmedo: Propicio para la reproducción del mosquito Aedes aegypti, principal vector urbano del virus.​
  2. Alta movilidad poblacional: El turismo y los desplazamientos internos incrementan la posibilidad de introducción y propagación del virus.​
  3. Cobertura de vacunación insuficiente: Especialmente en zonas rurales y periurbanas.​

Recomendaciones para profesionales de la salud en la región Caribe

  • Vigilancia epidemiológica activa: Mantener una alta sospecha clínica en pacientes con síntomas compatibles, incluso sin antecedentes de viaje a zonas endémicas.​
  • Promoción de la vacunación: Incentivar la inmunización en poblaciones susceptibles, especialmente en municipios identificados como de riesgo.​
  • Educación comunitaria: Informar a la población sobre medidas preventivas, como el uso de repelentes, ropa protectora y eliminación de criaderos de mosquitos.​

La prevención es clave

La expansión de la fiebre amarilla hacia la región Caribe es una realidad que requiere acciones inmediatas y coordinadas. La vacunación, la vigilancia epidemiológica y la educación comunitaria son herramientas fundamentales para prevenir un brote en esta zona del país.

Para saber más consultar el Ministerio de Salud en Colombia