Conoce en que consiste La Dieta Cetogénica
Durante las últimas cuatro décadas la prevalencia de sobrepeso y obesidad ha aumentado alrededor mundo, esto representa un grave problema de salud pública asociado a mayores riesgos como diabetes, hipertensión, cáncer y otros padecimientos cardiovasculares.
Las dietas cetogénicas pueden tener un efecto positivo tanto en la reducción de la masa grasa como en el mantenimiento de la masa muscular. Posiblemente debido a la oxidación de ácidos grasos y la síntesis de cuerpos cetónicos que generarían suficiente energía para compensar la disminución de la disponibilidad de glucosa, provocando un efecto ahorrativo de las proteínas musculares y manteniendo la masa magra.
Fundamento de la dieta cetogénica: La finalidad de la dieta cetogénica es la producción y utilización de cuerpos cetónicos que impulsan el metabolismo a un estado de cetosis. Como primera etapa, en un ayuno los órganos y tejidos dependen de la glucolisis y glucogenólisis, en este proceso el glucógeno que se almacena en hígado y músculo se agota primero. En una segunda etapa (ayuno prolongado) son usados como sustratos los ácidos grasos provenientes del tejido adiposo, sometiéndose a una β-oxidación en el hígado para producir acetilCoA, mismo que entrara al ciclo de Krebs. La acetoacetil-CoA tiolasa cataliza la condensación de dos moléculas de acetil-CoA para formar acetoacetilCoA. La hidroximetilglutaril-CoA sintasa mitocondrial, la enzima limitante de la vía, promueve la adición de una tercera molécula de acetil-CoA para formar 3-hidroxi-3-metilglutaril-CoA (Figura1). El primer cuerpo cetónico, el acetoacetato, es producido por la HMG-CoA liasa. El acetoacetato es el precursor común de los otros dos cuerpos cetónicos: se reduce principalmente a hidroxibutirato por la βhidroxibutirato deshidrogenasa dependiente de NADH. El tercer cuerpo cetónico se deriva de la descarboxilación espontánea de acetoacetato en un producto volátil, la acetona, que se excreta en gran medida a través de los pulmones. En resumen, la cetogénesis es un proceso metabólico en el que resulta la formación de (CC), estas tres moléculas: hidroxibutirato, acetoacetato y acetona proporcionan energía de forma alternativa para nuestro cuerpo. En situaciones normales se pueden producir pequeñas cantidades de estos, pero en un estado de cetosis, la producción de cuerpos cetónicos aumenta cuando no se cuenta con una ingesta suficiente de hidratos de carbono o la reserva de estos ya se han agotado, induciendo así el catabolismo de las grasas y utilizando los cuerpos cetónicos como principal fuente de energía.
La dieta cetogénica (DC) se basa en la selección de alimentos que aportan un alto contenido en grasas, un bajo contenido en hidratos de carbono y un aporte de proteínas recomendados para la edad del paciente. La proporción de grasas es de 3 a 5 veces mayor que la suma de hidratos de carbono y proteínas.
Se utilizan diferentes tipos de DC según los hábitos alimentarios y los requerimientos nutricionales del paciente. Más recientemente, dietas alternativas (también denominadas ‘intervenciones metabólicas’) como la dieta Atkins modificada y la dieta del bajo índice glucémico, sin embargo, aún faltan análisis clínicos que demuestren la efectividad de dichos tipos de dietas (Kossoff et al. 2009). En las últimas décadas, la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad se ha incrementado a nivel mundial, por lo tanto, encontrar tratamientos efectivos y seguros a corto y largo plazo es una prioridad. En este sentido, las dietas cetogénicas han sido una interesante alternativa utilizada en los últimos años. La mayoría de las dietas cetogénicas que se emplean en el tratamiento de la obesidad, se caracterizan por tener un aporte reducido de carbohidratos Por tanto, la utilización de este tipo de dietas debe ir acompañada de un asesoramiento dietético profesional y no abusar de su uso.
Fuente: https://www.medigraphic.com/pdfs/revsalpubnut/spn-2021/spn213f.pdf