Los cálculos biliares y los parásitos son dos de las principales afecciones que comprometen las vías biliares, generando una serie de complicaciones hepáticas y digestivas. Los cálculos, formados por la cristalización de componentes de la bilis, pueden bloquear los conductos biliares, causando dolor, infecciones (colecistitis) y, en casos graves, pancreatitis. Por otro lado, los parásitos, como el Fasciola hepática o el Áscaris lumbricoides, pueden invadir los conductos biliares, provocando inflamación, obstrucción e infecciones. Ambas condiciones requieren diagnóstico temprano y tratamiento adecuado para prevenir complicaciones mayores, como la cirrosis biliar o el fallo hepático.

La obstrucción de las vías biliares es un bloqueo en los conductos que transportan la bilis desde el hígado hasta la vesícula biliar y el intestino delgado. La bilis es un líquido secretado por el hígado.

Esta contiene colesterol, sales biliares y productos de desecho como la bilirrubina. Cuando las vías biliares resultan obstruidas, la bilis se acumula en el hígado y se desarrolla ictericia debido al aumento de los niveles de bilirrubina en la sangre.

Los síntomas pueden incluir dolor abdominal, orina turbia, ictericia, náuseas y vómitos. Si existe aumento de bilirrubina, fosfatasa alcalina y enzimas hepáticas podrían deberse a una obstrucción hepática. El objetivo del tratamiento es aliviar la obstrucción.

En algunos casos, se requiere cirugía para hacer una derivación y esquivar la obstrucción. Si la obstrucción es causada por cáncer, es posible que sea necesario expandir la vía biliar. Este procedimiento se denomina dilatación o con endoscopio. Es posible que sea necesario colocar una sonda para permitir el drenaje.

Dos enemigos de las vías biliares: Cálculos y parásitos.

Cálculos de Colesterol

Está compuesto por mínimas cantidades de bilirrubina no conjugada y fosfato cálcico. Son radiotransparentes. “En la fisiopatología de los cálculos biliares de colesterol se involucran diferentes desajustes tales como, la alteración en la secreción de lípidos biliares, la cristalización o nucleación del colesterol, la sobreproducción de proteínas mucinas que modifican la motilidad de la vesícula biliar y la alteración en el transporte intestinal de colesterol”

Para su formación sigue tres fases:

1° Fase. Bilis sobresaturada de colesterol, esto ocurre cuando existe un aumento en la secreción de colesterol y disminución de la secreción de las sales biliares, causando un desbalance. La bilis aumenta la secreción de mucina y disminuye la contractilidad de la vesícula.

2° Fase. Nucleación, en esta fase se consolida la acumulación de los cristales de calcio.

3° Fase. Permanencia, cohesión y crecimiento de los cristales, por la hipomotilidad3 vesicular.

Cálculos Pigmentarios Negros Son pequeños, irregulares, de consistencia dura y de color negro. Están formados por cristales de bilirrubinato de calcio, fosfato de calcio y carbonato de calcio.

Cálculos Pigmentarios Pardos Son redondeados, múltiples, de color pardo y consistencia blanda. Están formados por bilirrubinato cálcico amorfo.

Parásitos en las Vías Biliares

El parasito que tiene más facilidad de ingresar a los conductos biliares es el Áscaris Lumbricoide, por el esfínter de Oddi.

El Áscaris Lumbricoide es un nematodo, que se aloja en el intestino delgado. Las hembras miden de 25 a 35 cm y los machos de 15 a 30 cm de largo. El extremo posterior de las hembras termina en punta y del macho en forma ovalada con dos espículas para copular. Los huevos llegan a circulación por que pueden penetrar la pared intestinal y así se pueden transportar a los diferentes órganos. Estos casos son muy raros, pero se los puede observar en pacientes que viven en lugares insalubres.

https://www.biblioteca.upal.edu.bo/htdocs/TextosCompletos/EX05381-UPAL.pdf