La Enfermedad de la Membrana Hialina
La enfermedad de membrana hialina (EMH) o síndrome de distrés respiratorio es una patología respiratoria que se produce por un déficit de factor surfactante, en los recién nacidos pretérmino. Afecta a niños menores de 37 semanas de gestación y aparece tras el nacimiento, aumentando su severidad en las 24-72h posteriores al parto. La inmadurez del pulmón del pretérmino no es solamente bioquímica, déficit de surfactante pulmonar, sino también morfológica y funcional, ya que el desarrollo pulmonar aún no se ha completado en estos niños inmaduros.
Las complicaciones más graves del distrés respiratorio son:
- Hemorragia intraventricular.
- Neumotórax a tensión.
- Displasia broncopulmonar.
- Lesión de la sustancia blanca periventricular.
El diagnóstico en un neonato pretérmino con dificultad respiratoria se basa en:
- Evaluación clínica y antecedentes.
- Monitorización de constantes vitales.
- Gasometría arterial (hipoxemia e hipercapnia).
- Radiografía de tórax: disminución del volumen pulmonar, opacificación difusa de los campos pulmonares con un moteado fino de aspecto de vidrio esmerilado y presencia de broncograma aéreo.
- Hemocultivos, líquido cefalorraquídeo (en muy pocos casos) y cultivos de aspirado traqueal.
PRONÓSTICO:
El curso clínico mejora con el tratamiento dirigido a una adecuada oxigenación, circulación, equilibrio ácido-base y nutrición, incluso en casos severos la recuperación puede ser completa en diez o catorce días. La mayor prematuridad se asocia con un mayor riesgo de enfermedad pulmonar crónica, displasia broncopulmonar o ambas.
Este cuadro clínico se puede dividir en cuatro etapas:
- Periodo inicial de 0-6 horas con quejidos, retracciones y taquipnea.
- Periodo de empeoramiento de 6 – 24hs.
- Periodo de mantenimiento de 24-48 horas en que se estabilizan los síntomas.
- Periodo de recuperación durante el cual se aprecia una franca mejoría de los síntomas.
El uso del surfactante exógeno para el tratamiento de la enfermedad de membrana hialina es un importante avance para la supervivencia neonatal. La administración se hace por vía intratraqueal, produce una rápida mejoría en la oxigenación y función pulmonar, ya que aumenta la capacidad funcional residual y la distensibilidad pulmonar, lo que supone una disminución de las necesidades de O2 y de soporte ventilatorio. Además, aumenta la supervivencia y la calidad de vida, dado que no se incrementan las alteraciones neurológicas a largo plazo. El surfactante más utilizado es el natural y el sintético también se usa, aunque se sigue investigando con él.
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