La cafeína es un alcaloide que se obtiene de las semillas y de las hojas del café, del té y de otros vegetales. Es un estimulante del sistema nervioso central que hace que nos sintamos más enérgicos y alerta, alivia la fatiga y la somnolencia.

 

La cafeína se absorbe casi totalmente en el estómago y en el intestino delgado, distribuyéndose en casi todos los tejidos, incluido el cerebro ya que el alcaloide es muy permeable a la selectiva barrera hemato-encefálica. Se han realizado numerosos estudios epidemiológicos en diferentes países destinados a caracterizar los efectos bioquímicos y fisiológicos de la cafeína y así poder diferenciarlos de otras variables potencialmente confundentes, como son el tabaquismo y el consumo de alcohol.

 

La cafeína produce un aumento de la presión arterial y la frecuencia cardiaca, por ello se aconseja limitar su ingesta en pacientes con enfermedades cardiovasculares y/o hipertensión. Además, según el EUFIC, un alto consumo de cafeína suele estar estrechamente vinculado a un consumo excesivo de café, el cual en muchas ocasiones va unido a otros factores que influyen en la posibilidad de desarrollar estas enfermedades, por ejemplo, el tabaco, la inactividad física, el consumo de grasas saturadas y el abuso de alcohol.

 

Nos ayuda a estar más alerta y algunos estudios relacionan su consumo con un mejor rendimiento intelectual. Sin embargo, la cafeína también puede elevar la tensión arterial o provocar insomnio. Conoce en qué alimentos se encuentra presente y cuánta cantidad podemos ingerir al día para que su efecto no sea perjudicial para la salud.

 

Fuentes:

 

https://fundaciondelcorazon.com/blog-impulso-vital/2320-iperjudica-la-cafeina-nuestra-salud.html

https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75182010000400013