
¿Sabías que convives con los 5 venenos más mortales del mundo?
A lo largo de nuestras vidas nos encontramos con diferentes tipos de sustancias, algunas de ellas agentes químicos los cuales ya se encuentran en la tabla periódica de Mendeléiev y otras las cuales se están descubriendo a penas en este siglo.
Hablemos puntualmente de los venenos ¿Qué sabemos exactamente de estos químicos? Dice la RAE que la palabra “Veneno” se define como: “sustancia que, introducida en un ser vivo, es capaz de producir graves alteraciones funcionales e incluso la muerte”. Con el tiempo se puede suponer que a lo largo de la historia el ser humano aprendió a manejar todo tipo de sustancias tóxicas, esto, en un proceso constante de Prueba y Error dejando así muchos muertos en el camino, al igual que una valiosa información para las futuras generaciones.
Hoy sabemos que no conviene confundir el laurel con las hojas de la adelfa, que son tremendamente tóxicas, un saber que bien habría servido a los soldados de Napoleón que, durante la Guerra de la Independencia, asaron carne de cordero ensartando pinchos en estacas de la planta. De los 12 soldados que participaron en el banquete 8 murieron y cuatro quedaron seriamente intoxicados.
Pero ¿Qué es el veneno de las hojas de adelfas comparadas con otras sustancias altamente venenosas que nos brinda la madre naturaleza?, nada, por eso queremos citar textualmente al químico de la universidad Birmingham Simmon Cotton, en su articulo publicado en “THE CONVERSATION”
“hay venenos tan potentes que pueden matar a un hombre en dosis de 10- 7 gramos. Y eso es muy muy poco.”
LA MADRE NATURALEZA ES PELIGROSA
Aunque hay diversas formas de medir la toxicidad de un veneno, la unidad que suele usarse es la “dosis letal mediana”, más conocida como DL50 (abreviatura de “dosis letal 50%”). Esta es la dosis de una sustancia que resulta mortal para la mitad de los animales en una prueba.
El uso de nuevas sustancias químicas se ha ceñido siempre a la famosa máxima
de Paracelso: “solo la dosis hace el veneno”. Pero la premisa básica de
la toxicología tiene un problema: no es nada sencillo calcular a partir de qué dosis una sustancia pasa a ser peligrosa.
Para calcular el nivel de toxicidad de un veneno hay que tener en cuenta su estado, así como la forma en que nos exponemos a él, no es lo mismo ingerirlo a que tener contacto con él, un ejemplo claro sería el mercurio líquido, es muy probable que no nos pase nada si lo ingerimos, pero, como cuenta Cotton, en 1996 una o dos gotas de dimetilmercurio (la versión más tóxica del metal) cayeron sobre los guantes de látex de la conocida química estadounidense Karen Wetterhahn y, de ahí, penetraron en su piel. Murió por envenenamiento un año después del accidente.
A continuación, te dejo los 5 venenos más letales que hay sobre la tierra:
5- LA RICINA:
La ricina es la letal toxina que se extrae de las semillas del ricino (‘Ricinus communis’), un arbusto fácil de localizar en los jardines de todo el mundo. El veneno causa hemorragia intestinal, seguida de diarrea a veces sanguinolenta, vómitos, deshidratación e hipotensión y provoca una muerte nada agradable, con una agonía que puede durar hasta diez días
4- VX:
El único compuesto sintético de la lista es un agente nervioso que se desarrolló para ser empleado como arma química, aunque, oficialmente, nunca fue utilizado como tal –hay quien cree que sí se utilizó en la guerra Irán-Irak de los 80–. La ONU lo considera un arma de destrucción masiva y su producción y almacenamiento fue prohibido en la Convención sobre Armas Químicas de 1993.
3- Batraco-toxina:
Todos hemos visto documentales o películas en las que un grupo de indígenas extraen veneno de una rana, untan sus flechas y matan cualquier bicho que se les cruce en un santiamén. No es ficción. Los indígenas del oeste de Colombia recogen ranas como
la ‘Phyllobates terribilis’ y las calientan sobre el fuego para que el veneno gotee y puedan untar con él sus dardos y flechas.
“La batraco-toxina impide la transmisión del impulso nervioso hacia los músculos lo que produce convulsiones, parálisis y muerte (por ese orden)”
2-Maitotoxina
a ciguatera es una enfermedad muy común en los trópicos que se contrae debido a una intoxicación alimentaria relacionada con el consumo de peces que habitan los arrecifes coralinos. Está causada por múltiples toxinas, que provienen de algas venenosas y microorganismos celulares conocidos como dinoflagelados, Los que forman parte del fitoplancton. De entre estas la maitotixina es la más letal. Su DL50 es, aproximadamente, de un orden de magnitud menor que el de la batraco-toxina.
La estructura del veneno es muy compleja y supone un enorme desafío para los químicos que han tratado de estudiarla. Si se consume algún marisco contaminado con este lo más probable es que muramos de un infarto en pocas horas.
1- Toxina botulínica
También llamada botulina, esta neurotoxina que elabora la bacteria ‘Costridium botulinum’ es el veneno más poderoso que existe, con un DL50 de un nanogramo por kg. Eso significa que basta una dosis de 10-7 gramos para matar a un hombre de 70 kilos.
Como su nombre indica, el veneno causa botulismo, una enfermedad caracterizada por una parálisis muscular progresiva que acaba afectando a la función respiratoria y que se suele contraer tras una intoxicación alimentaria. El termino proviene del latín ‘botulus’ que significa embutido, pues la enfermedad fue descrita por primera vez en el siglo XIX tras una intoxicación masiva por ingesta de salchichas.
La comunidad científica ha mostrado un gran interés por la toxina botulínica, que tiene ya numerosas aplicaciones. La más conocida de ellas es quizá el botox. El popular tratamiento cosmético consiste en inyectar pequeñísimas cantidades de la toxina para inhabilitar la acción de ciertos músculos que, de lo contrario, causarían arrugas. También se utiliza para tratar el estrabismo, paralizando los músculos que ocasionan este.
“El popular tratamiento cosmético consiste en inyectar pequeñísimas cantidades de la toxina para inhabilitar la acción de ciertos músculos”