Sífilis Congénita y Covid-19
Debido al desvío de foco por parte de las autoridades sanitarias hacia el Covid-19 se descuidaron otras patologías en la implementación de tratamientos y control diagnóstico, siendo una de ellas las ETS (Enfermedades de transmisión sexual).
Un informe reciente por parte de las autoridades sanitarias de Estados Unidos reveló que aparte de las secuelas vigentes que dejó la pandemia, también se presentaron otros escenarios afectados de forma indirecta debido a la alta prioridad que se le dio al manejo de la pandemia como marco de emergencia.
Uno de estos escenarios fue el control de las TES, las cuales según el reporte, aumentaron durante la pandemia, siendo una de las principales la baja frecuencia en las pruebas de detección.
Un informe difundido el pasado martes, afirma que otra causa de la tendencia del incremento en las ETS, se debe a la reducción de fondos disponibles y los esfuerzos que venían encaminados a la prevención de las mismas.
Según los datos suministrados en el informe, el cuál estuvo a cargo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en 2020, los casos de aumento de enfermedades puntuales como la gonorre y sífilis primaria y secundaria, aumentaron en un 10% y 17%, según el ejercicio comparativo con el comportamiento de las enfermedades registrado en 2019.
Una patología que marcó un aumento alarmante es la sífilis congénita en neonatos, la cual según registros presentaba un aumento del 15% en 2019 en comparación al 2016, frente a un 235% actual, siendo una cifra muy significativamente considerable.

A pesar de que los valores para el año 2020 mostraban de por sí un aumento, las autoridades sanitarias predijeron que para el 2021 sería el auge y mayor alarma de dichas patologías.
En el caso de la Clamidia, una enfermedad asintomática, bacteriana, que ataca por igual a hombres y mujeres, el estudio supone que, aunque el registro reporta una reducción del 13% de los casos frente a los datos de 2019, dicha información debe ser vista con reserva. El resultado puede ser no confiable, atribuyendo la situación al hecho de ser asintomática, en dichos estudios pudo haber pasado desapercibida, sin que fuere diagnosticada, y por tanto, registrada.
Para las enfermedades como la sífilis congénita, el experto explicó que es una enfermedad sobre la que es necesario poner mucha atención, advirtiendo que unas de sus consecuencias principales se incluyen “problemas de salud física y mental de por vida, y aborto espontáneo o muerte fetal”.
Según medios internacionales el doctor Jonathan Mermin, autor del informe, “el covid-19 llegó en un momento muy difícil para el control de las ETS”, señaló que durante el primer año de la emergencia, en solo tres patologías de ETS, el número de afectados contabilizó 2,4 millones, para la clamidia, gonorrea y sífilis, como las más comunes.
Respecto al comportamiento de las ETS durante la pandemia, el experto advirtió que estas disminuyeron de forma importante en los primeros meses del 2020 gracias a las medidas tomadas en cuarentena, y lo que esto significó sobre las relaciones sociales; por otra parte, con el comienzo de la reactivación a finales de ese año, el número de registros volvió a aumentar significativamente.
En cuanto al tratamiento de las ETS, incluso en países como Estados Unidos, los expertos advierten sobre los retos venideros de sus tratamientos, debido a que antes de la pandemia ya había un un debilitamiento en la infraestructura y entidades que las trataban, por tanto, dicha situación se ha agravado aún más a raíz de la pandemia, donde los recursos y esfuerzos se enfocaron en otras ‘prioridades’.
Una pregunta clave es ¿por qué aumentaron los casos de ETS si los ciudadanos estaban encerrados?
Según el estudio realizado, los factores claves que se señalan en esta tendencia de aumento de casos de ETS derivaron de la misma reducción en los diagnósticos de estas, lo que impacta a su vez en su debido tratamiento.
En ese sentido, también se señala como factor determinante que muchos de los trabajadores que habitualmente estaban orientados a los trabajos de detección, tuvieron que ser empleados en otras prioridades, como la detección del covid.
De ese modo, también se resalta que no estuvieron disponibles los suministros requeridos para el tratamiento ni diagnóstico de las patologías de ETS.
Sobre las características de la población en la que mayor porcentaje de ETS fueron halladas, se destaca que fue entre los 16 y 24 años, además de las poblaciones afro e hispanas.
Con respecto al caso de la patología de sífilis, esta fue más común en hombres homosexuales y bisexuales, según reza el informe.
Es importante aclarar que en los casos en los que no se identifican a tiempo estas enfermedades, la persona que la padece, tampoco toma las restricciones o medidas necesarias, y puede convertirse en conductor o propiciador de nuevos casos.
Referencias:
*Con información de AFP