Actualmente han aumentado significativamente los casos de influenza a nivel mundial y es que es una afección que siempre ha existido sin embargo se puede ver modificados la morbilidad de esta patología debido al cambio climático y las condiciones de vida y sustentabilidad de las personas.

La influenza estacional es una enfermedad respiratoria aguda, recurrente y común que se conoce desde la antigüedad y se presenta sobre todo durante los meses de invierno con un elevado impacto para la salud pública mundial. La enfermedad se manifiesta con altas tasas de morbilidad en individuos de todas las edades y elevadas tasas de mortalidad en niños, individuos mayores de 60 años, pacientes con enfermedades crónicas y mujeres en gestación.

Cuáles son los signos y síntomas de la infección?

Los primeros signos de infección por el virus A(H1N1) consisten en un cuadro gripal con fiebre, tos, cefalea, dolores musculares y articulares, dolor de garganta y en algunas ocasiones vómitos y diarrea.

Las personas con mayor riesgo de enfermedad grave o complicaciones son las embarazadas, los menores de 59 meses, los ancianos y los pacientes con enfermedades crónicas (cardiacas, pulmonares, renales, metabólicas, del desarrollo neurológico, hepáticas o hematológicas) o inmunodepresión (por VIH/sida, quimioterapia, corticoterapia o neoplasias malignas).

La forma más eficaz de prevenir la enfermedad es la vacunación. Hay vacunas seguras y eficaces que se vienen utilizando desde hace más de 60 años. La inmunidad de origen vacunal se atenúa con el tiempo, por lo que se recomienda la vacunación anual. Las más utilizadas en el mundo son las vacunas inyectables con virus inactivados.